Descubra qué hace diferente a un líder
Se ha preguntado usted ¿Por qué algunas personas se desarrollan a nivel de liderazgo más que otras?
Para dar respuesta a esta pregunta conviene entender que los seres humanos no nacemos con cosas, los seres humanos adquirimos cosas, llámese habilidades, destrezas o dones como los quiera llamar.
Con esto quiero decir que la genética tiene poco aporte en el desarrollo de habilidades, esto entonces pone de manifiesto que las destrezas y habilidades son en gran parte factores medio ambientales y, por lo tanto, se pueden entrenar.
Un niño o niña que, sus padres desarrollaron destrezas de liderazgo posiblemente sea más beneficiado que un niño cuyos padres no tengan esas habilidades.
Si además es estimulado a través del tiempo en áreas que tienen que ver con temas de liderazgo, será un ser humano con un amplio desarrollo en la temática.
¿Entonces, se desarrollan algunos más que otros? La respuesta es sí, pero esto tiene que ver con someter a nuestro cerebro a un verdadero entrenamiento para el neuro liderazgo que, yo diría, es potestad de todo ser humano.
Neuro liderazgo: autocontrol y empatía
El liderazgo tradicional aceleradamente está cambiando, dejando las viejas fórmulas de ver hacia afuera para dar paso a una mirada hacia dentro, sobre todo en temas emocionales.
El líder de hoy debe ser un buen conocedor de la inteligencia emocional y tener además mucha madurez emocional.
Debe tener esa capacidad de escuchar su propio cuerpo en términos emocionales y de relacionarse adecuadamente con el medio ambiente que lo rodea, pero sobre todo escuchar, entender y observar las emociones de lo demás, aumentado también su capacidad empática.
Si, por el contrario, su inteligencia emocional es baja, con un alto grado de analfabetismo emocional, en esa media su nivel de liderazgo será pobre.
Entender nuestro cuerpo en términos emocionales es clave para el neuro líder, esto necesariamente le ayudara a gestionar adecuadamente las emociones vividas durante el día.
Este ejercicio de gestionar las emociones le dará como resultado madurez emocional necesaria para enfrentar las decisiones diarias. Por último, todos podemos aumentar nuestro nivel de neuro liderazgo en la medida que entrenemos a nuestro cerebro en esa dirección.
Una buena manera de iniciar este entrenamiento es conscientemente entender la siguiente secuencia: lo que pienso, lo que siento y como actuó, esto necesariamente me estará convirtiendo en algo.
La pregunta final, ¿ese algo, es lo que quiero para mi vida?
Víctor Vega