Las habilidades socioemocionales más valoradas en el trabajo

Habilidades socioemocionales

Las habilidades socioemocionales marcan la diferencia entre los candidatos a un empleo y deciden el éxito en el campo laboral.

Las habilidades socioemocionales son aquellas ligadas al área psicológica del ser humano, que le permiten interactuar de manera correcta con otras personas.

Antes se les llamaba habilidades blandas, pero el término varió porque se ha detectado que marcan una diferencia importante entre candidatos a un puesto de trabajo con igual capacitación. En esos casos, los empleadores van a optar por quien tenga las habilidades socioemocionales necesarias para el cargo, comentó la psicóloga Andrea Arce, directora del Instituto Técnico Progresivo.

Por ejemplo, hay posiciones donde es importante la habilidad de trabajo en equipo, en otras puede ser más importante la resolución de conflictos, agregó.

¿Se pueden evaluar las habilidades socio emocionales?

Generalmente, los anuncios de empleo informan sobre los requisitos y las competencias para los puestos de trabajo. Quienes opten por el empleo deben anotar en su currículo las que efectivamente poseen, porque los empleadores pueden evaluar las habilidades socioemocionales mediante ejercicios prácticos.

“No es pasar un test. Se evalúa cómo la persona aplica esas habilidades en su diario vivir, cómo las incorpora en el trabajo o a la hora de hacer una tarea”, afirmó Arce.

Agregó que, las personas pueden identificar sus habilidades socioemocionales fuertes y las áreas de mejora analizando cómo han enfrentado situaciones anteriormente y cuál fue el resultado.

“Por ejemplo, reflexionar: ¿Me tomo las cosas de modo personal o tomo decisiones objetivamente? Cuando se trata de hacer un trabajo en equipo, ¿me siento cómodo trabajando con otras personas o prefiero hacerlo solo? ¿Tomo en cuenta las opiniones de los demás o creo que siempre tengo la razón?”, explicó.

En este sentido, Andrea destacó cuatro habilidades socioemocionales importantes en el campo laboral: inteligencia emocional, comunicación asertiva, trabajo en equipo y resolución de conflictos.

Inteligencia emocional

La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer cómo me siento ante una situación y cómo resolverla.

“Por ejemplo, mi jefe me pide un informe con ciertas características. Yo doy mi mejor esfuerzo, pero cuando me lo recibe me dice que está mal y que debo corregirlo. Si no tengo inteligencia emocional tomaré ese comentario como algo personal y surgirán pensamientos negativos ‘nunca quedo bien’, ‘soy muy tonta’, etcétera. Mientras que, si tengo inteligencia emocional valoraré que me den la oportunidad de corregirlo”, comentó.

Añadió que las causas de tener o no inteligencia emocional se pueden encontrar en la infancia de las personas. “Cuando a un niño le señalan cosas de cierta manera, aprende a verse desde esa óptica. De adulto, hay comentarios que le hacen conectar con aquello que le decían. Es importante revisar eso”, dijo.

Una vez que la persona es consciente de la causa, puede tener la capacidad de cuestionar esas ideas. Decirse a sí mismo: “nadie me dijo que nunca quedo bien o que soy tonta, lo que me dicen es que el informe tiene errores y tengo la oportunidad de mejorarlo”.

En resumen, comentó, se trata de descubrir qué le hace sentir determinada situación, porqué le hace sentir así y, luego, puede conectar diferente con lo que le está pasando.

Comunicación asertiva

En algunos trabajos esta habilidad es muy importante, no solo para comunicarse con los compañeros, sino también con los clientes u otras personas. “Abarca el cómo me comunico, las palabras que utilizo y la intención de mis palabras”, explicó Arce.

La comunicación asertiva invita a considerar si el objetivo del emisor se está logrando, es decir, a revisar si el interlocutor interpretó el mensaje de la manera esperada.

“Esta técnica de comunicación se utiliza en psicoterapia, básicamente es pedirles a las personas que nos den un resumen de lo que dijimos, para saber cómo recibieron o interpretaron el mensaje”, explicó.

Esta habilidad, al igual que las otras, se logra practicando. Entre más se practique y más aprenda de sus propios errores, más se fortalece. “Hay que estar abierto al feedback para ser un mejor comunicador”, afirmó Andrea.

Trabajo en Equipo

En el ámbito laboral, entre más grande la meta, más trabajo en equipo se necesita. Todos tenemos habilidades diferentes y el trabajo colaborativo es reconocer esas habilidades y ponerlas al servicio de la organización para que se logre la meta.

“Debemos ser conscientes de que en las empresas se trabaja en equipo. Una persona con esta habilidad reconoce que no solo su opinión es válida y acepta que las opiniones de otros pueden ser mejores que las suyas. Mientras que una persona sin esta habilidad siente temor de que otras personas tengan mejores ideas que las suyas”, explicó Arce.

Resolución de conflictos

Los conflictos son parte de la vida. Cuando hay una persona que no es capaz de resolver ciertas situaciones, el mismo equipo lo va excluyendo porque no logra adaptarse.

“Si uno es consciente de que no tiene esta habilidad, debe reflexionar por qué le cuesta resolver. En el caso de que la persona crea tener siempre la razón podría ser un tema de ego, otros piensan que dar el brazo a torcer es mostrar debilidad, pero eso no es así”, comentó.

Agregó que una persona que sabe resolver conflictos se centra en el objetivo. Negocia, está dispuesto a perder algo, para lograr su propósito. “Lo que justifica es que ambas partes quieran llegar a un mismo punto”, indicó.

Si una persona reconoce que tiene problemas para resolver conflictos debe saber que es un tema ligado a su historia personal. Para comprender que hay en el fondo debe reflexionar porqué le cuesta tanto enfrentar una situación determinada y que significa para él o ella. Cuando lo entienda, puede resignificar la acción, por ejemplo, decirse a sí mismo “ceder no es debilidad, sino llegar a un acuerdo”.

“Si le doy un significado diferente a lo que estoy viviendo, me es más sencillo conectar con el objetivo, que en este caso sería solucionar un conflicto”, dijo Andrea.

Asimismo, afirmó, que hay personas con gran capacidad de introspección, que al revisarse y cuestionarse logran hacer cambios.

Pero hay casos que necesitan acompañamiento de un profesional porque tienen creencias y significados que no son sencillos de cambiar. “Por ejemplo, una persona que crece en una familia donde su voz no vale y no se le permite cuestionar, entonces crece con esa idea. Ver las cosas con una óptica diferente no será simplemente decir ‘lo voy a hacer distinto’”, explicó Arce.

Desarrollo de habilidades socioemocionales en ITP

En el Instituto Técnico Progresivo, los procesos de capacitación laboral se llevan de la mano con el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales.

“Trabajamos con un manual del Ministerio de Trabajo y realizamos talleres, cápsulas, videos, sesiones interactivas donde ponemos a prueba estas habilidades. Le damos a los estudiantes un componente teórico, pero de la mano con el trabajo práctico, donde continuamente se están evaluando a sí mismos y a sus compañeros para determinar cuáles son sus áreas fuertes y las que deben trabajar. No hablamos de debilidades, sino de oportunidades de mejora”, indicó. Asimismo, los alumnos cuentan con un seguimiento individual en el área psicológica. “Hemos entendido que para que un colaborador trabaje bien, primero tiene que ser una persona sana”, comentó Andrea.

M. Monterrosa

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